miércoles, 3 de octubre de 2007

El segundo postre:

2-.Chocolate-Habatonka-Café-Albaricoque:


1-.Idea inicial:

La idea parte de conseguir la incorporación de la haba-tonka en un postre.
La dificultad principal de este postre radica en el poco conocimiento de una materia prima (Haba-Tonka) y de sus referentes gustativos.



El haba-tonka es un ingrediente relativamente reciente, que debido a su complejidad gustativa no ha sido muy utilizada.
Sus matices rondan lo empireumático, si bien se califica como especia cálida, con matices amargos y dulces, aroma a almendra amarga, a ambientador, quizás también cierta proximidad a la vainilla por ese aroma dulzón que da sensación embriagante. Que duda cabe, es una especie muy potente, con un sabor muy característico, pero muy difícil de sintetizar o comparar.

2-.Ingredientes:

Buscando aquellos ingredientes que más se pueden aproximar y relacionarse con el Haba-tonka, el que más destaca es el chocolate, por varias razones:



-El chocolate es capaz de maridar con prácticamente cualquier ingrediente.
-El chocolate en este caso particular se aproxima o marida por varios matices con el haba-tonka; el dulzor, lo amargo, lo torrefacto, el aroma a vainilla… son comunes en ambos.
-El chocolate, además de lo anterior, es un alimento que me ayuda a tranquilizar el paladar, lo cual me resulta ideal ya que estoy introduciendo un elemento extraño. Es pues un buen compañero para el haba-tonka.

Una vez decididos estos dos ingredientes se abren varios caminos bastante interesantes:



-Continuar viajando por el lado torrefacto-empireumático.



-Buscar el contraste de sabores (con la inclusión de acidez, florales, alcohol, balsámicos…).



Decido explorar el lado torrefacto. Busco pues algún elemento que me asegure un buen maridaje por afinidad con el chocolate y la haba-tonka, y que pueda hacer función de rodear de normalidad al haba-tonka, junto al chocolate.



El café cumple estos requisitos a la perfección. Es de la gama empireumática por el proceso de torrefacción que sufre. Es un sabor reconocible, muy usado en postres. Marida perfectamente con el chocolate y tiene matices que se relacionan con el haba-tonka.



Por último, y teniendo ya el lado empireumático completado, me gustaría ofrecer un descanso al paladar, en algo suave, dulzón, con matices florales, muy alejado de todo el contexto de lo anterior. Me gustaría que diera un toque profundo de aroma floral, que recordará a algo de frescor.



Me parece interesante pues usar el albaricoque, que si bien no es paradigma de frescor, si que es un elemento muy floral, y dulzón. El único pero es que parece que, como sabor, tiene todas las de perder frente a tres elementos tan aromáticos como son el chocolate, el café y la haba-tonka


3-.Desarrollo:

Lo primero que hago a la hora de elegir las técnicas es un estudio de las materias primas.
El haba-tonka es una especia cuyo medio natural de uso es mediante infusión ya que en estado puro es casi ofensiva debido a su potencia. El haba tonka es muy recurrente de ser infusionada en un lácteo (hay un postre de Jordi Roca donde se infusiona en nata).



Me parece lógico ya que en un medio lácteo es relativamente sencillo marcar aromas, a la vez que es un sabor y textura bastante tranquilizadora (cremas, helados…).



Partiendo de esta primera consideración, y siendo un elemento principal del postre duplicaré su técnica, usando preparaciones de base leche que sean muy tradicionales y tranquilizadoras:



-Helado base leche.
-Crema inglesa montada.

Otro sabor fundamental es el del chocolate, que en realidad no tiene problemas de marcaje. Es un sabor muy reconocible, intenso que no necesita de duplicidad técnica para mostrar su intensidad.
Mi intención desde un primer momento con el chocolate es la elaboración de una ganache. La ganache es una técnica muy apropiada para el chocolate, ya que debido a la incorporación de mantequilla se le otorga una cremosidad más alta en la boca, resultando una cobertura muy fundente, y agradecida de comer. Además tiene la ventaje que es sencillo incorporar aromas mediante la infusión en la nata que incorpora la ganache. Deseo maridar el chocolate en esta técnica con el habatonka, aportando un matiz aromático, pero dejando que el protagonista sea el chocolate, pero acercando en el paladar la combinación de ambos sabores.



Con el café se me presenta un juego interesante, lo que llamo las dos caras del café.
El café se consume habitualmente de 2 maneras solo o con leche. El aroma esta presente en ambos, pero el sabor varía considerablemente. Uno es más dócil, más suave. El otro es intenso, aromático y amargo. Creo que las dos caras se pueden introducir con acierto en este postre.
La cara más amable ligará con las preparaciones de base láctea. Y la cara amarga y torrefacta es el camino menos amable que debe tener el postre para que haya cierta complejidad gustativa.
Así que opto por duplicar el café pero con dos técnicas opuestas:



-Crema montada de café (leche-huevo)
-Granizado de café



El granizado además le incorporaré limón, referente habitual en las culturas árabes que le otorga aromas cítricos y refresca, para reforzar la acción propia de los granizados, de limpiar y refrescar.

El albaricoque es un fruto dulzón y floral si se consigue en su momento óptimo de maduración. Para disfrutar en plenitud de estos aromas es casi imprescindible su consumo lo más natural posible, sin usar técnicas que mitiguen su sabor natural.
A mi juicio dos son las técnicas más apropiadas para esta fruta;



-Natural en brunoise
-Zumo, gelificado con espesantes en frío



Y una tercera me parece apropiada ya que aunque no mantiene los matices florales si que conserva el sabor propio.



-Confitada.



El elemento confitado lo quiero incorporar a un bizcocho por varias razones; primero para que el soporte del sabor no sea un medio ligero-acuoso (lo que provocaría que estuviera poco tiempo en boca y que no se apreciara tanto su sabor) y segundo para contar con un elemento de textura en el postre; Además me puedo apoyar en un referente clásico (plumcakes con elementos confitados).
Mi elección será un CuatroCuartos rectificado en un 20% de azúcar, para que lo dulce no domine en la combinación. Este tipo de bizcocho, al igual que el plumcake admiten la integración de mucha cantidad de tropezón, que en este caso será albaricoque confitado.



Como elementos de acorde introduciré grue de cacao caramelizado (Cáscara del haba de cacao), para que respire un poco más lo torrefacto y aporte textura crujiente al postre.



4-.Elaboraciones:

-Helado de haba-tonka
-Crema montada de haba-tonka
-Ganache de chocolate haba-tonka
-Grue de cacao caramelizado
-Granizado de Café-limón
-Crema montada de café
-4/4 de albaricoque
-Coulis de albaricoque
-Brunoise de albaricoque


5-.Título:

“Chocolate con habatonka, granizado de café y albaricoque”

Dispongo en lugar principal el chocolate como elemento tranquilizador, no señalo las técnicas excepto en el caso del café, para que se vea que existe un grado de amargor, o de torrefacto. Y por último señalo el fruto, como elemento final y que considero atractivo en el conjunto. La habatonka la sitúo simulada en medio, y en compañía del chocolate, para no asustar a nadie.

6-.Recetas:



CHOCOLATE CON HABATONKA, GRANIZADO DE CAFÉ Y ALBARICOQUE



Helado base leche de haba-tonka
Leche 700 gr.
Azúcar 140 gr.
Dextrosa 50 gr.
Glicerina 20 gr.
Pro-crema (Sosa) 80 gr.
nata 150 gr.
yema 150 gr.
Sal 1 gr.
Habatonka rallada 3 ud.
Esencia de haba-tonka 30 gotas


Crema montada de café
Nata 500 gr.
Azúcar 75 gr.
Yemas 5 ud.
Nescafé 25 gr.
gelatina 1 hoja


Crema montada de haba-tonka
Nata 500 gr.
Azúcar 75 gr.
Yemas 5 gr.
Esencia de haba-tonka 15 gotas
gelatina 1 hoja
haba-tonka 1 ud.

Ganache de chocolate Haba-tonka
Chocolate 70% 180
Nata 75
mantequilla 50
Esencia de haba-tonka 20 gotas
Brunoise de albaricoque 85 gr.

Quatre quarts de Albaricoque:
Huevos 200 gr.
Harina 200 gr.
Azúcar 180 gr.
Mantequilla 200 gr.
Albaricoque 150 gr.

Coulis albaricoque
Albaricoques 250 gr.
Tpt 30 gr.
xantana 0,3 gr.


Granizado de café Limón
Café 300 gr.
Zumo de limón 20 gr.
azúcar 50 gr.

Grue de cacao caramelizado
Grue de cacao 80 gr.
azúcar 80 gr.

Láminas de chocolate
Chocolate 70% 100 gr.

Brunoise de albaricoque
Albaricoque 300 gr.




ELABORACIÓN

Helado de haba-tonka:
Infusionar el Haba-tonka rallada en la leche y dejar reposar tapado para que atrape bien el aroma.
Cuando enfríe mezclar el resto de ingredientes, trabajar con el turmix y mantecar en la heladora.

Crema montada de café:
Calentar la leche para infusionar el nescafé.
Blanquear las yemas con el azúcar y escaldar con la leche caliente. Cocer hasta 80ºC, colar y agregar la gelatina y enfriar. Cuando este bien frío disponer en la montadora y trabajar hasta que suba de volumen. Reservar en manga con una boquilla de 1,5 cm.

Crema montada de Haba-Tonka:
Infusionar el habatonka en la leche.
Blanquear las yemas con el azúcar y escaldar con la leche caliente. Cocer hasta 80ºC, colar y agregar la gelatina y enfriar. Cuando este bien fría disponer en la montadora y trabajar hasta que suba de volumen. Reservar en manga con una boquilla de 1,5 cm.

Quatre quarts de albaricoque:
Trocear el albaricoque en brunoise. Escaldarlo en un almíbar tpt y enfriarlo rápidamente.
En la máquina poner a montar la mantequilla y el azúcar. Añadir los huevos poco a poco. Incorporar finalmente la harina y por último el albaricoque bien escurrido. Cocer en molde de canelón a 170ºC durante 12 minutos. Sacar y dejar enfriar en el propio molde en el congelador.

Ganache de Chocolate-Habatonka:
Llevar a ebullición la nata. Escaldar el chocolate y trabajar por el sistema de emulsionado con la espátula. Incorporar la Mantequilla pomada cuando haya bajado de 45ºC. Incorporar la esencia de habatonka.
Cortar el albaricoque en brunoise y disponerlos encima del bizcocho 4/4 congelado. Napar el conjunto con la ganache.
Reservar durante 24 horas para que cristalice correctamente.
Cortar el conjunto en piezas de 6,5x4 cm.

Coulis de albaricoque:
Pelar y cortar a la mitad los albaricoques. Escaldar en un almíbar tpt y enfriar rápidamente. Triturar junto a la cantidad de tpt de la receta. Añadir la Santana y reservar en un bol en frío.

Granizado de café limón:
Mezclar el café con el zumo de limón y el azúcar bien disuelto. Dejar en el congelador 12 horas para que congele bien. Rallar con ayuda de un tenedor y reservar en el congelador para el pase.

Grue de cacao caramelizados:
Poner al fuego los Grue y el cacao sin dejar de remover. Conviene agregar unas gotas de limón para que no se empanice el azúcar.
Retirar y volcar inmediatamente sobre un silpat. Separar con ayuda de unos tenedores si conviene.

Láminas de chocolate:
Atemperar el chocolate. Extenderlo sobre una lámina de plástico y cortar en rectángulos de 5x4 cm.

EMPLATADO

Disponer en la base del plato y con ayuda de una cuchara el coulis de albaricoque.
Encima emplatar el montadito de bizcocho 4/4 y ganache.
Sobre este dibujaremos en el lado izquierdo 3 líneas alternativas de las cremas montadas. 2 de Habatonka y en medio 1 de café.
Disponer alrededor del bizcocho la brunoise de Albaricoque y los Grue de cacao.
Insertar tres láminas de chocolate entre las líneas de los cremosos de izquierda a derecha.
A la derecha de la última lámina disponer unos Grue de cacao y el helado de habatonka.
Por último poner una buena cantidad de granizado de café sobre el helado y la primera línea que hay a su izquierda.


7-.Conclusión:

Es postre me parece que resulta bastante goloso por la incorporación de elementos como el chocolate, el café y la fruta.
Y aunque es un poco bomba creo que la presencia del granizado y de la fruta le restan un tanto de pesadez.
El haba-tonka le proporciona un punto de modernidad, pero sin caer en excesos técnicos ni extrañas combinaciones de sabor, es un postre seguro.
Lo clasificaría como un tercer postre en un menú degustación por la potencia y pesadez que pudiera tener.

8-.Foto del postre:



miércoles, 26 de septiembre de 2007

Presentación


Blog Cocina de Postres:

En este blog procuraré volcar de una manera técnica, precisa y enfocada al ámbito profesional mis conocimientos en la elaboración de postres de restaurante. Podremos encontrar varios tipos de post:

Unos (Posts de Postres) dedicados a la creación razonada de postres de restaurantes, que incluirán los siguientes parámetros:
  1. -Idea inicial
  2. -Ingredientes
  3. -Desarrollo
  4. -Título
  5. -Recetas
  6. -Conclusión
  7. -Fotografía o dibujo del postre

Otros (Posts de Teoría) se orientarán a la formación teórica para la elaboración de postres, aportando herramientas que serán útiles para poder desarrollar postres a nivel teórico.

Otros (Posts de Técnica) se encaminarán a desarrollar las técnicas que se utilizan en pastelería, procurando en estos casos darle un enfoque práctico y ameno.

Y por último aquellos que recogerán informaciones, noticias, productos, relacionados con el mundo de la restauración en su vertiente de la cocina de postres. (Posts de Información general)

La base de esta información está extraída del curso de Postres de Restaurante de la escuela (SpaiSucre) de Barcelona



Si bien los apuntes parten de la escuela, lo que aquí incluya es material elaborado de forma personal y complementado con la obras de varios autores a los que haré referencia cuando cite sus textos.



martes, 25 de septiembre de 2007

Probemos con un primer postre....!


    MELOCOTÓN BLANCO CON SOPA DE FRESAS, PARMESANO Y GRANIZADO DE VINO DE MANGO


    1-.Idea inicial:

    Este postre surgió del intento de revisar el concepto de melocotón al vino. Si bien he formulado de varias maneras este postreso, siempre acababa incluyendo un queso fresco. No acababa de convencerme el resultado porque apenas se notaba un leve matíz láctico. Así que pensé en usar un queso curado que marcar más el sabor, y especialmente me atraía el usar parmesano en un postre.


    La elección de los ingredientes partió pues de Melocotón-vino, y de sus acompañante natural, el queso.


    Como premisas me marqué el castigar lo menos posible la fruta y el vino, ya que en su elaboración tradicional se estofan durante largo tiempo, perdiendo tanto uno como otro muchos de sus matices y dominando al final el sabor a vino, con canela y limón.

    2-.Ingredientes:

    Partí, pues de la combinación vino-melocotón. Es sin duda un maridaje muy típico el de la fruta con el vino, en general cualquier fruta combina bien con el vino ya que un buen vino joven (tinto o blanco) suele tener muchos aromas frutales, florales, hasta lácticos; son todas ellas familias muy pasteleras y con muchas posibilidades combinatorias.


    Como ya tengo en mente la posibilidad de introducir un queso, barajo las posibles opciones, que son realmente muchas. Quesos hay cientos de tipos, con numerosas y variadas características que permiten realizar diferentes maridajes.


    Anteriormente cuando había hecho alguna vez este postre, caía en el error de usar un queso con poca personalidad, que al final, en el conjunto del plato apenas respiraba y no aportaba matiz alguno al conjunto, apenas una sensación láctea, pero muy poco reconocible. Así pues busco un queso fuerte, de pasta dura, curado.


    El queso parmesano, especialmente el Granna padano siempre me ha atraído, por su intenso aroma y su sabor persistente. Además es un queso graso, que aunque parece seco a la vista provoca una sensación fundente en la boca muy agradable.
    Sin duda es un queso con suficiente cuerpo como para maridar con un vino tinto, y no lo suficiente como para apagar un vino joven.


    En cuanto a la combinación de melocotón y queso grana padano me parece adecuada, si bien es un queso muy relacionado con la cocina salada, perfectamente puede combinar con frutas, como la uva, que es dulce. Además habría un contraste muy interesante entre el aroma lácteo del queso curado y lo floral de la fruta.

    En este punto me sorprendió una relación en la que no me había percatado antes.
    El queso curado marida muy bien con el vino. Los vinos tintos tienen muchos matices a frutos rojos; El queso marida muy bien con las fresas (plato de cocina salada –brie-fresas), y estas no dejan de ser un fruto rojo capaz de maridar con el vino.

    Además las fresas tienen un referente muy clásico en el vinagre, y este se puede asociar al vino por extensión. Es por todo esto que cabe pensar que habrá una buena relación entre vino joven, queso curado y fresas.


    Hasta este punto mi elección era el vino tinto. Pero buscando variedades de uvas que más se ajustaran a lo que el postre requería encontré una página en Internet sobre vinos de fruta.
    Concretamente hablaban de vino de mango. Me llamo la atención y me pareció un reclamo sugerente a la vez que una buena solución para dar una vuelta de tuerca al concepto vino-fruta. ¿Porqué limitarse al vino de una fruta concreta (uva) si se pueden elaborar vinos con la fruta deseada?.
    Así que opto por elaborar mi propio vino.

    Las fresas con el melocotón deberían combinar, son complementarias, ambas del mundo de las frutas pero con matices bien diferentes, compartiendo ligeramente lo floral pero a la vez ofreciendo sabores muy diversos.

    Siguiendo el camino de las frutas hay una proximidad, a mi parecer, entre el mango y el melocotón. Quizás con el melocotón no sea tan claro como con un melocotón de viña, que se aproximan también en la textura, pero si que juegan en una gama floral similar, cercana.
    Me parece que la introducción de mango en el plato contribuye a construir la parte frutal sin desviarme del camino inicial.

    Por último quiero redondear la presencia láctea con la introducción de macadamia, que además de ser afín en estos matices con el queso tiene, rallada una presencia muy parecida al parmesano, me gustaría jugar pues con este posible trampantojo.


    3-.Desarrollo:

    Lo fundamental de los ingredientes que tengo delante es no aplicarles ninguna técnica invasiva, todos ellos aisladamente y en su forma natural tienen suficiente entidad como para compartir plato. Quizás lo más peligroso de la combinación es la potencia del queso frente a lo floral.


    El melocotón que deseo utilizar en esta elaboración es el melocotón blanco que se puede encontrar en pulpa, sencillamente es fantástico, con mucho sabor y un aroma floral intenso.

    Especialmente 2 son las técnicas que le convienen; los gelificados de agar-agar y el sorbete. En ambas respira muy bien ya que son técnicas de base agua que potencian su lado más frutal-refrescante, lo cual me conviene para alejarme de la concepción clásica de melocotón al vino.

    El vino será un vino de mango de elaboración propia.
    Me gustaría sacarlo del contexto más típico de reducción, que lo endulza y disipa mucho las puntas ácidas. Quiero hacer con él un granizado, que de doble sensación de frescor, por la técnica de frío y por la presencia de alcohol.

    La fresa me parece que tiene dos técnicas muy asociadas a su sabor y perfectas; al natural si queremos reforzar lo floral, o en sopa (elaborada al vacío a baja temperatura) que consigue conservar todo su sabor y color. Utilizaré estas dos en el postre. Un poco de la sopa se la añadiría al granizado de vino para reforzar la conéxión entre ambos.
    Y la propia sopa contendrá un acorde de hibiscus, para aportar acidez al plato y forzar la sensación floral de la fresa.

    El mango deseo que proporcione textura al plato, aunque sea elaborado con pulpa. La idea de introducirle agar-agar y luego rallarlo obteniendo fideos que crean sensación de volumen me parece una buena solución técnica ya que se respeta el sabor auténtico del producto. Además refuerzo su presencia con la elaboración del granizado de vino mango. Creo que de esta manera respeto la línea del plato a la vez que economizo lenguaje.

    Con el queso Parmesano hay una preparación que me gusta mucho, si bien es una galleta salada, exactamente una sableé, me parece muy apropiada para adaptar en un postre. Es una manera de acercarlo a los referentes del queso (soportes de sabor, pan…) y a la vez de introducirlo en una técnica muy pastelera.


    También me gusta mucho del parmesano la sensación cremosa que se tiene en boca, especialmente si se ralla con microplane, que consigue dejarlo muy aireado y esponjado, permitiendo que el queso respire a la perfección.
    Además, como ya comenté, se asemeja mucho a la ralladura de macadamia, que quiero integrar en el postre como acorde de lo lácteo y como juego, al presentarla rallada junto al parmesano.


    4-.Elaboraciones:

    -Agar-agar de melocotón blanco
    -Granizado de vino de mango
    -Sopa de fresas + hibiscus
    -Brunoise de fresas
    -Sableé de parmesano
    -Ralladura de parmesano-macadamia
    -Tallarines de mango

    5-.Título:

    “Melocotón blanco con sopa de fresas, parmesano y granizado de vino de mango”

    Es un postre formalmente tranquilizador, no son elementos extravagantes, hay unas pocas técnicas tranquilizadoras, al principio las que puedan resultar más atractivas.
    Al final dejo el reclamo de vino de mango, elemento que puede ayudar para que el comensal se fije en esta elaboración.
    Me parece pues correcto, nada pretencioso y muy digerible a primera vista por un comensal medio.


    6-.Recetas:


    MELOCOTÓN BLANCO CON SOPA DE FRESAS, PARMESANO Y GRANIZADO DE VINO DE MANGO

    Agar-agar de melocotón blanco:
    -Pulpa de melocotón blanco
    500 gr.
    -Agar-agar
    1,5 gr.

    Granizado de vino tinto
    -Vino de mango
    500 gr.
    -Glucosa
    80 gr.

    Vino de mango:
    -Pulpa de mango
    7 kg.
    -Azúcar
    2,1 kg.
    -Bicarbonato
    1,5 gr.
    -Levadura
    1 cucharadita
    -Agua
    6 lt.


    Sopa de fresa+hibiscus
    -Fresas
    1000 gr.
    -Almíbar tpt
    200 gr.
    -Hibiscus
    40 gr.
    -Agua
    200 gr.
    -Azúcar
    15 gr.
    -gelatina
    1 hoja


    Sableé de parmesano:
    -Yemas
    2 ud.
    -Mantequilla
    190 gr
    -Harina
    245 gr.
    -Parmesano
    150 gr.
    -Pimienta y sal
    c/s

    Ralladura de parmesano-macadamia
    -Parmesano (granna padano)
    -Macadamia


    Fideos de mango:
    -Puré de mango
    400 gr.
    -Agua
    100 gr.
    -Azúcar
    30 gr.
    -Agar-agar
    4 gr.


    ELABORACIÓN
    Agar-agar de melocotón:
    Dejar descongelar la pulpa a temperatura ambiente. Disolver el agar-agar en 80 gr. de pulpa, darle un hervor y mezclarlo con el resto. Rápidamente volcar en un molde de canalón donde dejaremos enfriar sin moverlo en la nevera. El alto será de 2 cm.
    Una vez fríos cortaremos bloques de 4 x 6 cm. Reservamos en mise en place.

    Granizado de vino de mango:
    Poner a fuego 150 gr. de vino con la glucosa para que se disuelva completamente. Juntar con el resto del vino, introducir en el congelador. Cuando haya congelado rasparlo con un tenedor hasta obtener cristales de la medida deseada. Reservar en el congelador.

    Vino de mango:
    Colocar la pulpa y el azúcar en el recipiente de fermentación previamente aforado a 15 litros. Agregar agua hasta completar dicho volumen. Agitar para disolver muy bien y posteriormente adicionar la levadura activada. Dejar fermentar hasta que cese completamente la turbulencia y el desprendimiento de gas ( 4-5 días). Filtrar con lienzo y decantar repetidas veces hasta obtener un vino claro. Agregar y disolver bien el bicarbonato. Embotellar y guardar en refrigeración. Volver a decantar si es necesario.

    El recipiente de fermentación consistirá de un envase de unos 20 litros de capacidad preferentemente de vidrio, de boca estrecha y taponado con tela o gasa. Para activar la levadura se la deberá disolver en una taza de agua tibia con media cucharadita de azúcar y dejar en reposo por unos 15 minutos

    Sopa de fresas:
    Introducir en una bolsa de vacío las fresas limpias con el almíbar. Cocer al baño maría (lo ideal son unos 65-70ºC) hasta que estén desechas. Colar sin apretar para que el líquido quede lo más limpio posible.
    Infusionar el hibiscus en el agua durante unos 5 minutos. Colar y en caliente agregar el azúcar y la gelatina. Mezcla con la sopa de fresas y reservar en una manga pastelera envasada al vacío para alargar su conservación.

    Sableé de parmesano:
    Poner la mantequilla a montar, agregar las yemas con un poco del sólido para que no se corten. Cuando este emulsionado agregar el resto de los sólidos. Cocer 7 minutos a 170ºC. Cuando salgan del horno cortar con una medida de 2 x 6cm. Reservar una vez frío en un tuper cerrado herméticamente con un gel de silicio en su interior para que no se hidrate.

    Fideos de mango:
    Calentar 80 gr., de mango con el agua y el agar-agar hasta que rompa el hervor disolver el azúcar, agregar el resto de la pulpa y verter en un taper alto para que forme un bloque consistente. Dejar reposar y enfriar en nevera. En el pase rallar y disponer en el plato con ayuda de una cuchara.



    EMPLATADO


    Disponer dos barritas de sableé de parmesano en el fondo del plato.
    Sobre ellas montaremos el lingote de agar-agar de melocotón blanco.
    Rallar el parmesano y la macadamia sobre el lingote ligeramente a la izquierda, que haya cantidad abundante, incluso que caiga al plato. Es importante que forme volumen.
    En el momento del pase rallar el mango y disponerlo con ayuda de una cuchara en primera fila.
    Disponer a la derecha del lingote el granizado de vino.
    Por último el camarero agregará la sopa de fresa-hibiscus.


    7-.Conclusión:


    Este postre queda englobado en una gama de postres frutales. La combinación de fuertes sabores con la fruta es común en nuestra cultura, y es aceptado, siempre que la fruta tenga bastante entidad y no se convierta en un elemento de soporte de sabor.
    Creo que con este postre se integra perfectamente el queso con el resto de los ingredientes, y aunque quizás peca de poco original creo que hay unos acordes que dotan de cierta complejidad al plato que se agradecerán al consumirlo.


    8-.Dibujo del emplatado: